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jueves, 14 de junio de 2018

HACIA UN MODELO DE MEDICIÓN Y ENTRENAMIENTO EN COMPETENCIAS AMBIENTALES EMPRESARIALES


Busco una empresa que se arriesgue a patrocinar este proyecto...Al final el beneficio será mutuo.


Por: José Manuel Vecino P.*

“La reconciliación requerida entre naturaleza y cultura es una invitación a diseñar e implementar una nueva manera de comprender la acción humana en las empresas, que puede vislumbrarse y ejecutarse a través de nuevas estrategias organizacionales enfocadas, siendo una de ellas la Gestión por Competencias, que hoy por hoy, es uno de los temas de mayor difusión al interior de las áreas de Gestión Humana en las empresas” (1)


La búsqueda de nuevos horizontes académicos que lleven al mejoramiento de la gestión empresarial pasa por la formulación de temas que vayan más allá de la moda y que sean capaces de anclarse en la realidad empresarial que busca consolidar la experiencia ambiental y social como una exigencia que nace de la responsabilidad que tienen las personas que hacen parte de las organizaciones. En este sentido la búsqueda de metodologías que permitan reconocer, evaluar y entrenar las competencias ambientales, se convierten en un desafío que obliga a reconocer la importancia de incorporar en los sistemas de gestión empresarial nuevas maneras de hacer de la sostenibilidad una gestión que vaya más allá de un discurso popular pero poco eficaz.

El creciente interés por los temas de sostenibilidad empresarial hará sin duda que las competencias ambientales empresariales sean, en poco tiempo, una herramienta necesaria para identificar los comportamientos que necesitan las empresas para que sus colaboradores se conviertan en aliados en la gran cruzada por el “desarrollo sostenible” y para asegurar un espacio vital para las generaciones que aún no llegan.(2)

La propuesta de construir un modelo de medición y entrenamiento en competencias ambientales empresariales permite sugerir tres grandes entregables:

a. Construir un diccionario de competencias ambientales que permitan identificar los comportamientos de un desempeño sobresaliente.
b. Elaborar un instrumento de medición de competencias ambientales que proporcione una herramienta de medición que apoye los procesos de gestión humana.
c. Formular un plan de entrenamiento en competencias ambientales que apoyen la construcción de una cultura de alto desempeño.

Esta ruta de investigación necesita aliados que se sumen al esfuerzo reflexivo sobre el tema y por ello me permito compartir los aspectos que pueden resultar necesarios en este camino que sin duda estará lleno de dudas conceptuales y metodológicas.

En síntesis la propuesta sugiere los siguientes componentes:

a.    Construir un diccionario de competencias ambientales que permitan identificar los comportamientos de un desempeño sobresaliente.

En los pasos inicialmente identificados para dar alcance a este objetivo podemos mencionar los siguientes:

1)         Recopilar información relevante y pertinente desde la teoría sobre cada uno de los tres ejes temáticos. (Competencias, Cultura y Ambiente), es importante incluir en este componente la necesidad de referenciar  los aspectos conceptuales y teóricos que sustentan y fundamentan estos tres temas, por tanto se incluirán los aspectos éticos, epistemológicos y hermenéuticos que sean necesarios para fundamentar este punto.

2)         Caracterizar los componentes de toda competencia de acuerdo con sus diferentes significados en los contextos empresariales y organizacionales. Se pretende hacer un recorrido, especialmente histórico, de la evolución y uso del término en los diferentes contextos en los cuáles aparece.

3)         Clasificar la información obtenida para cada componente. Una vez recopilada la información se procederá a dar un orden taxonómico a los elementos encontrados, de tal manera que permita fundamentar y diferenciar adecuadamente cada uno de los ejes temáticos hacia los cuales avanza el resultado esperado y que de alguna manera contribuya a contar con un orden conceptual que sirva de apoyo al equipo de especialistas que participarán en el proyecto.

4)         Elaborar la base de datos de las empresas participantes. Entrar en contacto con los directivos de cada una de las empresas y elaborar la ficha técnica de la empresa participante.

5)         Elaborar el modelo de entrevista a directores de empresas y gerentes de talento humano y Elaborar las encuestas para los directores de talento humano de las empresas seleccionadas.

6)         Diseñar los cuestionarios que serán aplicados a los funcionarios de las empresas seleccionadas.

7)         Validar los instrumentos seleccionados. Este proceso de validación se realizará con el apoyo de un grupo de especialistas que provienen tanto del ámbito académico (docentes e investigadores en temas específicos de cultura empresarial, competencias y gestión ambiental) como del sector empresarial que tienen una mirada estratégica de la organización.

8)         Elaborar el cuestionario para el “panel de expertos” que permita una primera definición de las competencias ambientales. Se trata de un documento que debe ser entregado con anterioridad a cada uno de los participantes con el fin de que se preparen para la jornada de definición de competencias ambientales.

9)         Convocar los expertos durante 3 sesiones de 4 horas cada una. Las agendas, cronogramas y sitios se establecerán privilegiando el que la mayoría de los invitados puedan asistir. Estas reuniones son definitivas porque incluirán personas de la academia y personas de las empresas, metodológicamente es importante definir sobre la conveniencia de hacerlo conjuntamente o por separado, esto se definirá con el tutor asignado por la universidad.

10)      Sistematizar la información teórica con la información obtenida de la aplicación de los diferentes instrumentos.

11)      Elaboración de un documento borrador con las competencias. Estos contenidos permitirán recoger y consolidar los resultados de las sesiones de trabajo con los expertos.

12)      Enviar el documento a los participantes en el proyecto para obtener su retroalimentación y ajustes requeridos.

13)      Elaboración del documento final con el diccionario de competencias ambientales. Se pretende entonces que las empresas cuenten con una herramienta práctica, flexible y adaptable de tal manera que su uso pueda trascender el espacio de talento humano y pueda ser incluida en los manuales de gestión en las diferentes áreas de la empresa.

14)      Elaboración de un texto académico que sustente de modo teórico la importancia del diccionario de competencias ambientales en el proceso de transformación de la empresa y su impacto en la construcción de la cultura empresarial.

b.    Elaborar un instrumento de medición de competencias ambientales que proporcione una herramienta de medición que apoye los procesos de gestión humana.

Para el cumplimiento de este objetivo se ha propuesto el siguiente camino metodológico:

1)          Recopilar la información teórica referente a cómo se formula un test, cuestionario o instrumento de medición de competencias. Esto se hace principalmente para desarrollar un trabajo ajustado a los requerimientos académicos de estas herramientas.

2)          Definir el alcance y uso de la herramienta. Establecer a quienes y en qué circunstancias se aplicará este instrumento y llevar registro de los resultados.

3)          Apoyarse en el diccionario de competencias para estructurar el contenido de la herramienta de medición.

4)          Reunir un grupo de expertos en formulación de competencias para diseñar los niveles comportamentales requeridos para cada competencia.

5)          Diseñar el instrumento y su documento para la respectiva interpretación. Es un componente que permitirá reconocer los aspectos claves para la evaluación de los resultados obtenidos.

6)          Establecer los grupos (se sugieren10) para aplicar el instrumento de medición de competencias ambientales. Hace referencia a que se tendrá un grupo de participantes de máximo 25 y mínimo 15 personas por grupo para aplicar los instrumentos seleccionados.

7)          Reunir los expertos para evaluar la validez del instrumento y realizar los ajustes identificados. Se revisará si este ejercicio pude hacerse de modo no presencial y desarrollar una reunión virtual para hacer la validación de los resultados.

8)          Aplicar nuevamente los instrumentos a 10 grupos en diferentes niveles y situaciones. Se trata de un ejercicio complementario lo cual permitirá ampliar la muestra y por tanto dar mayor validez estadística a los resultados.

9)          Elaborar el documento con la interpretación de los resultados obtenidos.

10)       Elaborar el documento que evidencia el proceso académico y práctico que se siguió para llegar a la conclusión obtenida.

11)       Verificar que este instrumento sea flexible y ajustable a las necesidades particulares de cada organización.

c.    Formular un plan de entrenamiento en competencias ambientales que apoyen la construcción de una cultura de alto desempeño.

Los pasos sugeridos, inicialmente, para el logro de este objetivo son los siguientes:

1)          Establecer un marco teórico y conceptual sobre lo que es la  cultura y específicamente la cultura organizacional y empresarial.

2)          Elaborar un marco conceptual sobre el impacto que tiene el tema ambiental en el desarrollo de la cultura empresarial.

3)          Identificar y evidenciar la legislación por la cual se rige la acción productiva en las organizaciones, incluyendo las normas que certifican estos temas, tales como las ISO en especial la 14.000 y la 26.000

4)          Caracterizar los principales tipos de cultura documentados por los gurús de la administración.

5)          Elaborar un modelo conceptual de los componentes que tendría una cultura regida por las competencias ambientales.

6)          Duiseñar un modelo de capacitación y entrenamiento para el desarrollo de  competencias ambientales.

7)          Validar el modelo con el grupo de expertos con el fin de ajustar el proceso de formación.

8)          Aplicar algunos de los componentes del plan a tres grupos pilotos y evaluar sus resultados.

9)          Ajustar el programa de capacitación integrando el instrumento de medición de competencias ambientales.

10)      Documentar los resultados del programa y su impacto en la gestión y en la cultura empresarial.

11)      Documentar el proceso académico y práctico seguido para el logro de este objetivo.

En un futuro próximo serán las áreas de Gestión Humana las que le permitan a la empresa identificar las competencias ambientales empresariales requeridas para que el desempeño, la productividad y la competitividad estén alineados con la posibilidad de una nueva racionalidad que no está escindida ni ausente de la totalidad como alternativa.”(3)

Este ejercicio nos llevará a la construcción y puesta en marcha de una herramienta que permitirá medir las competencias ambientales empresariales requeridas por la organización.

(1,2 y 3):



*José Manuel Vecino P.  Filósofo, Magister en Gestión Ambiental, Especialista en Gestión Humana, Gerente de Gestión humana, Consultor empresarial y Docente Universitario.


Contacto:
Tel. (57) 311 214 3825 
jmvecinop@gmail.com
BOGOTÁ, COLOMBIA

miércoles, 23 de mayo de 2018

EL TERRITORIO, ¿CONSECUENCIA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS?




La preocupación de la humanidad por permanecer en el mundo, por establecer condiciones que le garanticen un hábitat y un ecosistema donde pueda desarrollar su experiencia vital, le lleva a reconocer que el tiempo y el espacio son condiciones sin las cuales le será imposible lograr este propósito. En este sentido, la presente reflexión, pretende articular no solamente los aspectos referentes a la normatividad legal acerca de la importancia que tienen los paisajes para el desarrollo del territorio, sino que incluye a la historia como elemento que permite reconocer el impacto que la acción del hombre ha causado a través del tiempo en los diferentes territorios y la manera como ha transformado el paisaje llevándolo a reconocer que no basta con declarar algunos espacios como áreas protegidas ya que la evidencia dice que al final la conectividad en el territorio es una experiencia que recorre todos los puntos de encuentro y de esta manera estamos hablando entonces que no sólo es la historia (en términos de tiempo) la que afecta, sino también los espacios habitados o no habitados, los terrenos donde el ser humano ha desarrollado su experiencia vital y que le lleva a convertir el territorio en un corredor donde transita, de modo objetivo y subjetivo, por la superficie y por debajo de ella la vida como permanente desafío a los esfuerzos humanos por destruir, transformar y acabar con los entornos.

El territorio impacta en la persona y marca el origen de la cultura y más aún del pensamiento, en razón a las variables geográficas en las cuales se desenvuelven los patrones de conocimiento. En este sentido los marcos conceptuales permiten comprender que la identidad de las personas y de los grupos humanos que conforman las sociedades tienen relación no sólo con los paisajes que han sido determinados por acciones que pretenden favorecer la supervivencia de la especie sino que se apoya también en un modelo ético que desnaturaliza el territorio y trasmuta su sentido original y lo lleva a ser sólo un objeto de uso para las necesidades creadas por el entorno socio cultural.

El paisaje, como realidad ontológica, deja de ser una representación necesaria, tal como lo asevera Durkheim sino que se define como un eje que facilita la experiencia de los colectivos humanos que se determinan por la apropiación que hace de su territorio y de representación se convierte en la identidad que “no  es  otra  cosa  que  aquello  que  nos  diferencia  de  los  otros  tanto  en  el  ámbito individual  como  colectivo.”(Soto, 2006). Este componente nos lleva a descubrir que la identidad cultural pasa por la identidad territorial que condiciona la mirada que el sujeto desarrolla sobre el mundo en tanto que el pensamiento se determina también por la geografía en la cual crecen la relaciones sociales.

Las políticas sobre la promoción y conservación de los paisajes deberían ser más estatales que gubernamentales, sin embargo la realidad nos dice que lo político direcciona las decisiones que respecto a estos temas se toman. La evidencia nos dice que la conservación territorial está acompañada de un sustento teórico que pretende cumplir con los acuerdos internacionales y al mismo tiempo generar alternativas viables de sustentabilidad, sin embargo todos estos acuerdos y acciones sobre el paisaje están condicionadas por los modelos económicos en los cuales se fundamenta la ley que pretende proteger el territorio señalado. En este sentido vale la pena revisar las diferentes declaraciones emanadas de encuentros tales como los de Rio, los acuerdos de conservación de fauna y flora (p.e. el firmado entre Perú y Brasil en 2003) y las diferentes normatividades de uso del suelo que se consignan en las leyes de los distintos países que han avanzado en este tema, en el caso colombiano se parte de la ley188 de 1947 y hasta el decreto 2811 de 1974 donde se adopta el código nacional de recursos naturales renovables… esto entre muchas iniciativas legales que recibe su mayor impulso con la constitución del 91.

El marco geográfico en el cual se desarrolla un esquema de protección territorial, por ejemplo, termina siendo una iniciativa que desconoce los ejes causales de la realidad que se pretende trabajar, cuidar o desarrollar, es decir que la mirada sobre el territorio es más casuística que hermenéutica en razón a que establece parámetros que cortan la realidad y desconoce las causas históricas y espaciales del fenómeno definido. A pesar entonces de las leyes y de los marcos legales la geografía sigue siendo manejadas de acuerdo a los intereses particulares en detrimento de los objetivos de conservación planteados, por lo menos es la evidencia documental que los medios nos presentan.

Entre muchas situaciones, hechos y realidades del manejo que se hace del territorio, considero oportuno mencionar un ejemplo de esto que tiene que ver con los esfuerzos municipales que hace Tocancipá (Municipio cercano a Bogotá) con relación a los procesos de descontaminación del río Bogotá, el cual establece un límite de responsabilidad para la ejecución de las iniciativas de limpieza del río (el informe de gestión ambiental de 2009 así lo confirma), en este sentido su acción es descontextualizada y de alguna manera incompleta en razón a que su responsabilidad tiene un comienzo y un final. Este modelo nos representa indudablemente un ejemplo claro del reduccionismo conceptual donde lo político ignora lo estatal y donde lo parcial olvida la totalidad.  Se trata entonces de verificar que las autoridades ambientales y políticas aún no logran consolidar un marco de acción que integre el contexto total de la realidad que intervienen y establecen acciones cuyo impacto se diluye en la realidad. Este pequeño pero significativo ejemplo permite afianzar la idea que nos invita a considerar la necesidad de ampliar nuestros límites de pensamiento como gestores ambientales por cuanto es una evidencia de la contradicción que existe entre el deber ser y la realidad inobjetable que nos permite anticipar que el mismo modelo se aplica a la conservación de bosques y el cuidado de los demás recursos ambientales propios de la región. (El informe de gestión presenta las diferentes iniciativas sobre el tema).

Un tema que me parece importante abordar, tiene que ver con el tema del desarrollo social en detrimento de la conservación territorial, de hecho es una preocupación que surge cuando se escucha el discurso de la competitividad como nación, de la acción transformadora del sistema nacional de vías y del incremento de carreteras requeridas para el fortalecimiento del transporte de las cargas tanto del campo a la ciudad como de las ciudades a los puertos y viceversa, lo cual nos anima a preguntarnos por los estudios que se realizan en estos proyectos y si la línea de base tiene valor para los interventores que garantizan que los impactos en los ecosistemas no generen cambios dramáticos.

Por otra parte, recurriendo a la memoria histórica de la nación, la evidencia nos dice que las trasformaciones de los territorios y los impactos respectivos sobre  los ecosistemas han ocurrido como consecuencia natural de los proyectos de urbanización y en aras del llamado desarrollo humano, lo cual ha implicado no sólo la transformación de la tierra para usos agrícolas y ganaderos sino también en la construcción de caminos y carreteras que separan y dividen ecosistemas que durante siglos hicieron parte de un solo paisaje, en este sentido se afecta la conectividad y se modifican las realidades territoriales. El desarrollo humano, tal como lo entiende el BID tiene que ver precisamente con la capacidad que tiene una nación de crear y mantener condiciones que aseguren en la población no sólo su supervivencia sino que promueva la calidad de vida como razón de ser del ser humano y por tanto con acceso a salud, educación, alimentación, recreación y todas las condiciones que aseguren su bienestar individual y colectivo. En este sentido las naciones asumen la responsabilidad de establecer planes y programas que les permitan aprovechar los recursos naturales en beneficio de las personas que habitan el territorio.

Ahora bien, la reflexión debe señalar también, de modo somero pero específico, que no se trata de hallar responsables de la destrucción de los bosques, de la contaminación de los ríos y la atmósfera, de la desertificación, etc.., son realidades en las cuales se vive el día a día de los campesinos, los indígenas y los citadinos, cada uno de ellos aborda su realidad física y biótica desde su misma circunstancia y sin embargo la pregunta es por la acción requerida y necesaria, por las decisiones que urgen para asegurar procesos de recuperación, mejoramiento y en últimas de mantenimiento de las condiciones que permitan asegurar que el uso de los suelos tienen la esperanza de conservarse como alternativa frente a la desaforada carrera por querer urbanizar lo rural y asegurar así que lo económico sigue siendo la prioridad en la relación hombre naturaleza.

Brevemente, para ir aproximando un final a esta reflexión, quiero considerar unas breves palabras sobre la necesidad de cerrar la brecha entre lo natural y lo social, entre la técnica y la naturaleza y en general entre todo aquello que significa mantener la distancia entre lo real y lo posible y entender que al final el texto es también el pretexto donde se incuba la afirmación de la negación. Las políticas de conservación del territorio continúan siendo, a mi modo de ver, un desiderátum con muchos seguidores y con esfuerzos responsables pero quizá insuficientes con relación al resultado que se espera para una nación como la nuestra que cada día más comprende la importancia de diseñar y promover iniciativas orientadas al desarrollo de acciones capaces de asegurar un ambiente que vaya más allá de lo inmediato, y por ello finalizo con el punto 2 del artículo 1 de la ley 99 que dice “  La  biodiversidad  del  país,  por  ser  patrimonio  nacional  y  de  interés  de  la  humanidad,  deberá  ser  protegida prioritariamente y aprovechada en forma sostenible”.

Contacto:
Tel. (57 1)2 21 67 81.  (57) 311 214 3825 
BOGOTÁ, COLOMBIA

EL MODELO DE CAPACITACIÓN PARA LOS COLABORADORES VINCULADOS POR OUTSOURCING



En días anteriores me solicitaron mi opinión sobre la importancia que tiene para las empresas que tienen colaboradores vinculados bajo el modelo outsourcing los procesos de formación, capacitación y entrenamiento. Me permito transcribir las preguntas y las respuestas de esta entrevista:
1.      ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CAPACITAR EL PERSONAL QUE BRINDA SERVICIOS DE OUTSOURCING?
Cuando se trabaja con el modelo de Outsourcing los trabajadores en misión reconocen que su contribución y aporte será temporal, por su parte el empleador entiende que la responsabilidad de la capacitación recae en la empresa a la cual fue enviado el colaborador.
La importancia de capacitar a los colaboradores en mision radica en que los conocimientos y habilidades que la persona  realiza apuntan directamente a los desempeños esperados por la empresa contratante independientemente del tipo de vinculación que se tenga, los que participan de los procesos organizacionales deben tener las capacidades requeridas para desarrollar la gestión encomendada en sus cargos específicos.
Es importante capacitar al personal en outsourcing porque se requiere mantener un nivel de conocimiento y habilidad que permita a los equipos y a la empresa entregar los resultados esperados, por otra parte porque esto hace que los colaboradores se sientan parte de una organización que los valora como persona y los forma para que cada día sean más profesionales en las tareas que realizan.
2. ¿CREE QUE LAS EMPRESAS DE ESTE TIPO DESCUIDAN O PERFILAN SUS EMPLEADOS PARA BRINDAR EL MEJOR SERVICIO A LAS ORGANIZACIONES QUE LOS CONTRATAN?
Es reconocido el proceso de normalización que llevó al gobierno nacional a expedir normas que aseguraran la garantías mínimas para quienes son contratados por outsourcing e hizo que se evidenciaran distintos tipos de compañías, desde los que no se preocupan por el nivel laboral de las personas que envían a las empresas, hasta las que tienen modelos de acompañamiento de los colaboradores en misión y que les ofrecen apoyos reales en su proceso de gestión en las empresas que han requerido sus servicios.
Hoy en día la empresas reconocidas por el ministerio hacen esfuerzos importantes por ofrecer valores agregados a los colaboradores que se envían en misión y generan sinergias valiosas con las empresas contratantes, de tal manera que en muchas ocasiones las empresas toman la decisión de contratar directamente a estos colaboradores y esto no causa conflicto ya que se ha generado un vínculo de aliado en la proveeduría de talento para la organización.
Uno de los cuestionamientos de las empresas que tienen colaboradores que vienen de empresas outsourcing es que no adquieren el mismo compromiso de quienes están vinculados directamente, sin embargo muchas compañías integran a estos colaboradores en la mayoría de las actividades relacionadas con capacitación y eventos de bienestar y por tanto se fortalecen los procesos de motivación y compromiso empresarial.
3. ¿CONSIDERA QUE CAPACITAR AL PERSONAL ES UNA DE LAS FORMAS DE EVOLUCIONAR LABORALMENTE?
La capacitación es un proceso que permite que el colaborador sea capaz de realizar las actividades para las cuales ha sido contratado, en la medida que la persona y la organización reconozca que los procesos de formación y entrenamiento resultan valiosos para el crecimiento personal, profesional y laboral se tienen colaboradores con una mayor empleabilidad, es decir que son más competitivos a la hora de participar por una opción laboral.
Para la empresa también es muy importante contar con personas capacitadas, con talento formado al interior de las organizaciones que pueden replicar ese conocimiento a las nuevas generaciones de colaboradores que ingresan a la empresa.
Es importante en esta pregunta valorar el apoyo que brindan muchas compañías al permitir que sus colaboradores certifiquen las competencias específicas de la labor que realizan.  
4. ¿QUÉ PLANES DE FORMACIÓN NORMALMENTE RECIBEN LOS EMPLEADOS Y CÓMO ES EL APOYO EN TEMAS DE CURSOS, DIPLOMADOS QUE LAS PERSONAS RECIBEN?
Los planes de formación en las empresas se ajustan dependiendo del sector a qué pertenecen y las prioridades en cuando a las competencias que desean desarrollar en sus compañeros, en términos generales podríamos sugerir a las empresas que tengan en cuenta los siguientes ejes de formación:
a)      Formación Gerencial: Con el propósito de cualificar a los directivos en las competencias claves para el éxito gerencial.
b)      Desarrollo comercial y en Servicio: Incorporar temáticas que fortalezcan la relación con los clientes.
c)      Entrenamiento en competencias específicas: Todos los planes de capacitación en las tareas y funciones propias de la empresa.
d)      Apoyo al crecimiento personal y familiar. Proponer temas que permitan incorporar a la familia en los procesos de formación que ofrece la empresa.
e)      Desarrollo de competencias ambientales: Educar para la sostenibilidad en los comportamientos culturales de las personas en la organización.

5. ¿CON QUÉ PERIODICIDAD ES RECOMENDABLE QUE LOS EMPLEADOS RECIBAN ACTUALIZACIONES EN SUS ÁREAS DE TRABAJO?
La periodicidad de la capacitación la definen los responsables de estos procesos y depende si se cuenta con un plan maestro de capacitación que integre todas las prioridades de la organización o bien pueden estar determinadas por las necesidades que vayan apareciendo en la medida que la empresa adquiera nuevas  tecnologías, ingrese a nuevos mercados, amplíe sus líneas de productos etc..


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